SI PACO AYÓN ZESTER, VIVIERA

Conocí a Paquito Ayón, niño, que no faltaba a todos los partidos del Atlas, en el Estadio Jalisco, llevado por su padre.

Era un buen niño, en toda la expresión de la palabra.

Sus padres, dos maestros intachables, que se la fletaban de veras, frente a grupo.

Su padre, Francisco Ayón Zester, era un tipo admirable. Aparte de su trabajo magisterial, se daba tiempo para reportear para el periódico El Occidental, cubriendo la fuente de educación y cultura, temas que también trataba en una columna diaria, que se llamaba Universidad y Cultura.

Tuve la fortuna de tratarlo, ambos como reporteros de las mismas fuentes. Yo, para El Informador.         

No sé cómo se daba tiempo, para participar activamente en la vida cultural de la ciudad, y escribió varios libros.

Murió relativamente joven, dejando a su único hijo, una rica herencia de ejemplo de honestidad y trabajo.

Pero a Paco Ayón hijo, no se le dio mucho eso de la dedicación a su trabajo en las aulas, y prefería labores sindicales y otras muy personales, pues el aprecio al padre, le permitía seguir cobrando y ascendiendo el escalafón magisterial, con buena paga y poco trabajo.

Lo que yo no le conocía, las malas mañas, que le están descubriendo las auditorías del actual gobierno estatal.

Son demasiadas las irregularidades que un día sí, y otro también, como para pensar que escapaba al conocimiento del hijo de aquel maestro, que legó a su querida Guadalajara, una trayectoria magisterial limpia, y un legado cultural, desgraciadamente poco difundido.

Ahora entiendo por qué se deshizo del Contralor que le mandó el gobernador Aristóteles Sandoval, a principios de la administración.

Claro que le estorbaba.

No me da gusto escribir esto, porque yo sí creí en la limpieza en el manejo de la Secretaria de Educación, en el gobierno que acaba de terminar.

Sí mi amigo Francisco Ayón Zester viviera, moriría de pena.

Y si me leyera, él entendería que es una cuestión de oficio, no personal.

Las ideas aquí expresadas son responsabilidad de sus autores y no reflejan los puntos de vista de www.beckyreynoso.mx

Your email address will not be published. Required fields are marked *