SENSIBILIDAD CERO

Según los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENAID) que presentó el Instituto Nacional de Estadística Geografía (INEGI) En el país somos 125 millones de mexicanos, de los cuales el 51% son mujeres y el 49% son hombres (96 varones por cada 100 mujeres) En Jalisco el dato es igual, de los 8 millones de habitantes, el 51% son mujeres.

Ahora bien, solo en México se puede entender que a las mayorías, aunque sea el 1% de diferencia, se les de trato de minoría y sus demandas no hagan eco en los gobernantes; después de lo acontecido los días 8 y 9 de marzo, con las manifestaciones y su ausencia en los espacios públicos y laborales, lo único que piden es que cese la violencia en su contra, misma que padece el 74 por ciento de ellas.

El presidente López Obrador y el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, demostraron su poca sensibilidad ante el reclamo de las mexicanas y así lo confirman en sus declaraciones: “Vamos a reforzar la misma estrategia (…) y resistir por los ataques del conservadurismo”, señaló AMLO y por su parte, Enrique Alfaro: “El gobierno de Jalisco no va a hacer compromisos a partir de la manifestación”, basta recordarles a ambos mandatarios que a más de un año de gestión, sus “estrategias” son un rotundo fracaso y lejos de disminuir, las agresiones, el acoso y los delitos de alto impacto contra las féminas, aumentan.

El caso de Jalisco es más grave, ante la desaparición del Instituto de las Mujeres, Enrique Alfaro minimiza sus afectaciones, y en su lugar creó una secretaría de igualdad sustantiva que poco o nada ha abonado a combatir la violencia de género.

No ven, o no quieren ver, el impacto del 9, que tuvo un costo para la economía del país de 37 mil millones de pesos y a las 22 millones de asistentes a las marchas por el movimiento en todo México, y que para ellos no representan suficientes argumentos para satisfacer sus demandas. Viene la elección del 2021 y ahí se medirá el impacto de las omisiones y la poca importancia que los gobiernos le dan a la mujer, ya que sin duda, esta será una afrenta que las féminas en México no perdonaran.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *