Reacciones de líderes latinoaméricanos al "golpe de Estado" contra Evo Morales

Líderes latinoamericanos

Reacciones de líderes latinoaméricanos al «golpe de Estado» contra Evo Morales

Los líderes de la región se han pronunciado contra el «golpe de Estado» que se consumó en Bolivia y que llevó a la renuncia del presidente Evo Morales y de su Gabinete.


Venezuela

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó su solidaridad con el ya exmandatario de Bolivia, Evo Morales, y denunció un golpe de Estado en contra de este.

"Condenamos categóricamente el golpe de Estado consumado contra el hermano presidente @evoespueblo. Los movimientos sociales y políticos del mundo nos declaramos en movilización para exigir la preservación de la vida de los pueblos originarios bolivianos víctimas del racismo", escribió el líder venezolano en su cuenta de Twitter.

Cuba

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó a una movilización mundial para proteger la vida de mandatario de Bolivia.

"La derecha, con violento y cobarde golpe de Estado atenta contra la democracia en Bolivia. Nuestra enérgica condena al golpe de Estado y nuestra solidaridad con el hermano presidente Evo Morales. El mundo se debe movilizar por la vida y la libertad de Evo", escribió el mandatario cubano en su cuenta de la red social de Twitter.

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, también condenó el «golpe de Estado» en Bolivia y se solidarizó con Evo Morales.

«Enérgica condena de @CubaMINREX al golpe de estado en Bolivia y nuestra solidaridad con el hermano Pdte @evoespueblo, protagonista y símbolo de la reivindicación de los pueblos originarios de #NuestraAmérica. Llamamos a la movilizacion mundial por la vida y la libertad de Evo», tuiteó.

El 9 de noviembre, en una declaración emitida por el ministerio cubano de Relaciones Exteriores, se denunció la puesta en marcha del golpe de Estado contra el presidente Evo Morales, que fue calificado como «una amenaza para la estabilidad de Bolivia y de toda la región».
Argentina

El presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, señaló que el golpe de Estado en Bolivia que ha motivado la renuncia del presidente de ese país, Evo Morales, no puede tolerarse y que por lo tanto deben convocarse cuanto antes nuevas elecciones.

"El quiebre institucional en Bolivia es inaceptable; el pueblo boliviano debe escoger cuanto antes, en elecciones libres e informadas, a su próximo Gobierno", sentenció el dirigente peronista desde las redes sociales.

Mientras el presidente saliente Mauricio Macri guarda silencio, el próximo mandatario de la nación aseguró que en Bolivia «se ha consumado un golpe de Estado producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial autoacuartelado y la pasividad del ejército».

«Es un golpe perpetrado contra el presidente Evo, que había convocado a un nuevo proceso electoral», recordó el líder de la alianza opositora Frente de Todos.

Como «defensores de la institucionalidad democrática», su espacio rechaza por tanto «la violencia desatada que impidió a Evo Morales concluir su mandato presidencial y alteró el curso del proceso electoral».

En un mensaje al todavía jefe de Estado de Argentina, Fernández advirtió que las «actuales autoridades» deben actuar «bajo ese mismo principio preservando la integridad física de quienes puedan resultar perseguidos por el golpismo y colaboren hasta el 10 de diciembre con la recuperación de la democracia en Bolivia».

"El compromiso de la Argentina con la institucionalidad y contra cualquier forma de golpe de Estado en el continente debe ser total", enfatizó.

Tras afirmar que su agrupación defenderá «firmemente la democracia en toda América Latina», Fernández señaló que tras «este quiebre institucional, Bolivia debe volver cuanto antes al sendero de la democracia a través del voto popular y sin proscripciones».

El canciller argentino, Jorge Faurie, justificó en cierta medida el golpe de Estado al afirmar al canal local TN «que las Fuerzas Armadas se declararon prescindentes, dijeron a la clase política que busque una salida y esto es lo que ha ocurrido».

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Argentina entre 2005 y 2010, Jorge Taiana, afirmó en declaraciones exclusivas a Sputnik que debe respetarse la vida, la libertad y la integridad del presidente de Bolivia, Evo Morales, y de su vicepresidente, Álvaro García-Linera, tras el golpe de Estado perpetrado en ese país.

"Exigimos se respete y garantice sus vidas, su libertad e integridad", señaló el actual diputado del Parlamento del Mercosur (Parlasur).

El responsable de relaciones internacionales del Partido Justicialista (PJ) que apoya al presidente electo Alberto Fernández exigió que se restablezca «de inmediato el Estado de derecho y la democracia».

«Toda mi solidaridad con los hermanos bolivianos, con los compañeros Evo Morales y Álvaro García Linera», expresó quien fuera canciller durante el Gobierno del fallecido Néstor Kirchner (2003-2007) y el de Cristina Fernández (2007-2015).

El PJ advirtió en un comunicado que «la forzada renuncia del presidente Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera es la consecuencia de un golpe cívico, político y policial que de manera abierta intentó descalificar el triunfo electoral».

"Incluso desde antes de las elecciones que se realizaron el 20 de octubre pasado, anunciaron la decisión de desconocer cualquier resultado electoral que favoreciera al presidente Evo Morales", señaló la fuerza que representa al grueso del movimiento peronista en Argentina.

En los últimos días se multiplicaron «los actos de violencia con alto componente racista por parte de fuerzas opositoras, que violaron normas de convivencia básicas, intimidando y agrediendo a seguidores y autoridades del oficialismo, son la expresión de una escalada que buscó desestabilizar al gobierno democrático de Bolivia», añadió en el texto.
Grupo de Puebla

El Grupo de Puebla, que integran 32 líderes de doce países, achacaron a las fuerzas de la oposición el golpe de Estado en Bolivia que precipitó la renuncia de Evo Morales, y de su vicepresidente, Álvaro García-Linera, según expresaron en un comunicado al teŕmino de su segundo encuentro en la capital argentina.

"Fuerzas de la oposición desencadenaron movilizaciones políticas acompañadas de actos de violencia, humillación de autoridades democráticamente elegidas, invasión, saqueo y quema de casas, secuestro y amenazas de familiares para llevar a cabo un golpe de estado y forzar la renuncia del presidente Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García-Linera, legal y democráticamente elegidos", indicaron.

El colectivo advirtió que «la constitución y el Estado de derecho de Bolivia fueron violados interrumpiendo un mandato constitucional» y recordaron que la Organización de Estados Americanos (OEA) sugirió un nuevo proceso electoral aceptado por el mandatario boliviano.

«Pero la oposición optó por la intransigencia, la radicalización y la ruptura democrática, abriendo un grave antecedente de un nuevo golpe de estado en la larga historia de interrupciones democráticas en el país», advirtieron.

El Grupo de Puebla puso el foco en «los comportamientos ilegales e irresponsables de las fuerzas policiales y finalmente, de las propias fuerzas armadas que acompañaron al golpe».

El colectivo también se solidarizó con la ciudadanía boliviana y exigió «el respeto a la integridad física de todos y cada uno de los miembros del Gobierno, autoridades locales, militantes, líderes sociales y sus familiares».

«Es inaceptable la violencia a la que ya muchos fueron sometidos», señaló.

La instancia regional reclamó que continúe la convocatoria de las elecciones de manera «transparente y sin restricciones».

Además exigió a organismos internacionales de Derechos Humanos que aclaren «los actos de violencia cometidos», procedan a enjuiciar y castigar a los responsables, y restablecezcan «el orden, la paz, la convivencia social y la democracia en Bolivia».

El documento es firmado por catorce dirigentes políticos, entre ellos excanciller brasileño Celso Amorim, y el argentino Jorge Taiana, el exministro de Economía de Chile Carlos Ominami, el exministro argentino de Trabajo Carlos Tomada y el excandidato presidencial por el Partido Progresista en Chile Marco Enríquez-Ominami.

Fernando Lugo

El expresidente de Paraguay Fernando Lugo (2008-2012) afirmó en una entrevista exclusiva con Sputnik que la renuncia del mandatario de Bolivia, Evo Morales, se debe a un golpe cívico, militar y electoral.

"Hace ya como diez días que Evo estaba hablando que estaba en ciernes un golpe, y hoy se ha materializado ese golpe cívico militar, un golpe electoral", sentenció el exmandatario desde la capital argentina.

El exjefe de Estado de Paraguay advirtió que lo sucedido en Bolivia durante los últimos días constituyó la «crónica de un golpe anunciado».

«La responsabilidad del golpe es en primer lugar de los políticos opositores y de las fuerzas militares», advirtió en diálogo con Sputnik.

Lugo alertó de que debido a este quiebre institucional, el presidente de Bolivia «se ve forzado a renunciar por la escalada de violencia que atacaba la ciudadanía y sobre todo, y también, a sus familiares».

El exmandatario reconoció que «es difícil predecir» lo que pueda suceder de ahora en adelante en el país andino, pero no dudó en señalar que las entidades internacionales que velan por el respeto de derechos humanos deberían intervenir en defensa de Evo Morales y de la población.

"Lo que ahora estamos diciendo es que organismos internacionales de derechos humanos deberían precautelar por la salud física de la ciudadanía, la salud física del presidente y vicepresidente (Álvaro García Linera), y la salud física de la democracia", destacó.

El líder del Frente Guasú de Paraguay se expresó de este modo al término del segundo encuentro del Grupo de Puebla, una instancia regional que reúne a 32 líderes de doce países y que se reunió este fin de semana en Buenos Aires.

Morales renunció el 10 de noviembre, después de declarar ante la televisión boliviana que su decisión la adoptaba para evitar la escalada de violencia, los ataques y agresiones de los líderes opositores Carlos Mesa y Fernando Camacho contra el Gobierno del Movimiento al Socialismo.

Con información de Sputnik

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