PROPÓLEO COMBATE EL ASMA, DESCUBREN EN CUSUR

Este proyecto nació porque de forma empírica habían empezado a tratar a algunos alumnos con propóleo, ya que sabían que curaban ciertos padecimientos como alergias, pero no encontraron trabajos específicos sobre asmas alérgicas bronquiales, explica el director del Ciabe,  doctor José María Tapia González.
 
“Nos dimos a la tarea de hacer científica esta investigación, e invitamos a 40 alumnos, trabajadores y académicos, pero al final nos quedamos con 17, con quienes hemos tenido buenos resultados en reducir la sintomatología de dicho padecimiento”, dijo.
 
Para ello fueron utilizados dos tipos de propóleos, el de la abeja Apis mellifera, originaria de Italia y productora de miel, y la Melipona colimana, una especie sin aguijón y endémica del Sur de Jalisco.
 
El académico señaló que actualmente la investigación aún es superficial, ya que necesitan tener datos científicos más profundos para determinar cuáles componentes del propóleo –integrado por varias docenas de éstos– son los que actúan en las células pulmonares y de qué forma trabajan.
 
“Una vez que sepamos eso, el siguiente paso sería tratar de patentar el producto que está actuando de forma específica en las células susceptibles a inflamación, y que provocan el problema del asma”, agregó.
 
Con este grupo muestra llevan trabajando dos meses y continuarán las pruebas dos meses más para, al final, hacer las evaluaciones y elaborar un diagnóstico con signos y  síntomas, trabajo que está a cargo del médico Juan José Rodríguez Gudiño.
 
Recordó que el propóleo se encuentra a la venta en cualquier tienda naturista, pero el problema es encontrar la dosis adecuada y que la gente sepa cómo aplicarla. Precisó que se administra con una concentración de 20 por ciento en problemas asmáticos leves, y en 30 por ciento en los síntomas más fuertes, con una dosis de 25 miligramos por 80 kilos.
 
Otra de las investigaciones en las que trabajan en el Ciabe están relacionadas con problemas de enfermedades de las abejas, que han hecho que disminuya la producción de miel y las poblaciones, así como las del ácaro Varroa destructor, la plaga número uno en el mundo, que transmite ciertos virus que les producen enfermedades.
 
“Trabajamos sobre un hongo que disminuye la producción en 30 por ciento y sobre ciertos pesticidas que están ocasionando muerte masiva de las abejas, que no es un problema local sino mundial”, declaró.
 
En cuanto al riesgo de extinción de las abejas, dijo que es una realidad por diversas causas, ya que además de los pesticidas y las enfermedades, se ven afectadas por el cambio del uso de suelo que se da en diversas regiones y en Jalisco, donde tenían miles de hectáreas para recolectar alimentos, pero estas zonas ahora están siendo cambiadas por los sistemas de producción de aguacate y berries.
 
“Sufren desnutrición y tenemos 30 por ciento de colonias muertas o que desaparecen. Económicamente hablando son pérdidas cuantiosas en apicultura”, concluyó.

Con información de prensa UdeG.
 
 

Your email address will not be published. Required fields are marked *