POBRE BOSQUE. A NADIE LE IMPORTA UN CARAJO

Corrupción, irresponsabilidad, ambición, demagogia oficial, desinterés ciudadano, errores técnicos, falta de previsión e indiferencia, son apenas algunos factores que ponen en peligro el único bosque de la zona metropolitana de Guadalajara, ávida de espacios verdes.

Yo que conozco La Primavera, hace medio siglo, no entiendo por qué no ha desaparecido, ante las agresiones y omisiones de los gobiernos federal, estatal y municipal, y de muchos entes de la sociedad civil.

Todos, o casi todos, para ser justos, hemos agredido al hermoso bosque.

Son muchos enemigos que tiene este valioso patrimonio de Jalisco y de México. ¿Y de la humanidad, por qué no?

Yo recuerdo que todos los presidentes, desde Luis Echeverría, y todos los gobernadores, me consta, han anunciado acciones importantísimas para salvar y mejorar de por vida, nuestro bosque.

Triste decirlo, pero ha sido pura demagogia.

En lugar de ayudarlo, es agredido desde el poder.

Sólo para recordar dos ejemplos:

El gobierno federal, a través de la paraestatal CFE, destruyó una importante superficie, con el pretexto de explotar la geotermia en ese lugar, y talaron árboles y flora propia del lugar, y lo dejaron como un páramo. Cuando los medios lo denunciaron, ¿qué cree que hicieron para engañar a la gente?, pintaron de verde el área deforestadas.

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Y no pasó nada.

El gobernador más católico y corrupto en la historia local, Emilio González Márquez, demostró su interés por la Primavera, creando un impuesto para que el gobierno estatal siguiera malgastando el dinero, mientras la gente tenía que pagar por una responsabilidad del gobierno.

Luego, demostró su cariño por el bosque invadiéndolo con las Villas Panamericanas, que hoy son el mejor monumento, como un homenaje a la corrupción.

Y el gobierno federal anterior, permitió que Carlos Slim mutilara el bosque para el macrolibramiento.

La Primavera está urgida de la voluntad política del gobierno y la sociedad civil.

Por qué no decretar una veda limitada por diez años, para que se reponga el bosque. No pasa nada, si no la visitamos por un tiempo.

Eso, y un programa permanente de vigilancia y la atención inmediata para apagar incendios.

Hoy existe la tecnología para detectar, usando los servicios de un satélite, el preciso momento en que se inicia un incendio, y su desarrollo.

Urge también adquirir aviones cisterna para el combate rápido y efectivo los incendios.

No soy especialista en el tema, pero creo que se puede hacer algo más por nuestro amado bosque.

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