Carlos Guillermo, un tapatío con una genialidad fuera de serie

Carlos Guillermo, un tapatío con una genialidad fuera de serie

Carlos Guillermo Pérez Camacho es un jovencito sin igual. Creo que todos le llamaríamos “el niño genio”, sin embargo él afirma que solo es una persona muy dedicada a lo que hace, que es la animación y es un experto en el tema. Lo mejor de todo es que es autodidacta. Nació con ese gran don.

Se considera un freelance, pero es dueño de su firma que es Thevelocimotion. https://www.thevelocimotion.com/

Es un joven tapatío preparado y sencillo. Por supuesto que habla inglés, ¡ faltaba más ! En esta industria es muy necesario. En la entrevista cuenta cómo se enteró de su gran don para el dibujo. Es una historia bonita e interesante.

Relata que cuando tenía aproximadamente seis años, empezó a disfrutar mucho dibujando en sus cuadernos las caricaturas que veía en la televisión. Algunas de ellas eran la “Hormiga Atómica” y la “Pantera Rosa”.

Luego empezó a tomar la computadora y a buscar en donde podría hacer lo que tanto le apasiona. Entre otras cosas encontró el Paint, pero siempre -y por su cuenta- buscaba novedades que le ayudaran a saber más. Lo hacía en internet.

En una ocasión se encontró los llamados “flip book”, que es una publicación HTML5 interactiva en línea, que tiene el aspecto de una publicación real, que cambia de página y hace que los dibujos tengan movimiento, ya que están en secuencia.

De inmediato Carlos comenzó a hacer lo mismo pero con sus cuadernos y así empezó a recrear sus historias.

Para eso, cuando tenía entre 11 y 12 años, creó una caricatura animada a la que llamó Charles Williams. Como él, pero en inglés. “Le puse ese nombre porque así es como me dice mi abuelito”, recuerda orgulloso.

“Cuando la cree no pensé en nada… Me gustó y le gustó a la gente. Después pensé que de alguna manera me reflejaba en el dibujo”.

Charles Williams y su historia está patentada y su dueño lo hizo a los doce años, bueno realmente sus papás le ayudaron con los trámites, que él mismo pagó con sus ahorros (cerca de ocho mil pesos) y lo tuvo que hacer porque no quería que se lo robaran. Así se lo advirtió una compañerita en el colegio.

Sus padres, siempre lo han apoyado al cien por ciento. Reconocen su gran talento. Cuando entró a la secundaria, de alguna manera se retiró por un rato ya que, aunque no le exigían tanto, debía cumplir con las materias.

Dice que fue un proceso duro, porque muchas veces en la sociedad solo se entiende que son buenos estudiantes quienes tienen el gusto por las matemáticas o por alguna materia de ciencias. Algo que en la realidad dista mucho.

Por cierto que a los 9 años sus papás lo apoyaron para entrar a una universidad para adultos que en ese momento se llamaba 3DMX, donde estuvo cerca de dos años y aprendió animación 3D. La 2D ya lo sabía. En ese tiempo era una carrera muy especializada no muy común para menores de edad.

Cerca de los 16 años retomó la actividad de la industria “naranja”. Señala que en este tiempo ya quería ganar su propio dinero -tiene gran madera emprendedora- y como él mismo se enseñó a realizar todo tipo de videos, no solo de animación, empezó con el negocio de los comerciales y desde entonces le ha ido bien.

Tiene muchos clientes, entre algunos de los nacionales están Best Corporate Offices; Los Chilaquiles:; Mezcal HolBosh y muchos más. Tiene contratos con firmas de gran renombre internacional que tienen mucho que ver con esta industria, pero eso se maneja bajo confidencialidad.

Su meta en el corto y mediano plazo en seguir aprendiendo lo mejor del mundo, ponerlo en práctica y a largo plazo tener su estudio que a la vez le haga trabajos a los más grandes estudios de animación del mundo.

Algo de lo que se siente feliz de haber encontrado es una comunidad de personas con su mismo talento. Está en una que se llama “Los Guangos”, que creó un gran animador mexicano, que es Hugo Blendl, quien comenzó su carrera trabajando para una serie animada de Nickelodeon en Ánima Studios. Además se le conoce por colaborar como animador en la exitosa serie de Rick & Morty, donde se ha convertido en lead animator recientemente.

“Allí en esa comunidad en donde exploto mi potencial. Estar entre personas que hacen lo que tú y que además les apasiona como a mi, es crecer. Ellos ayudan a crecer”.

Por cierto que estas comunidades de artistas de la industria “naranja” se han ampliado por el mundo. Precisamente es allí en donde se encuentran las empresas del ramo más importantes del mundo reclutando talento. Les interesa mucho la genialidad de los autodidactas, más que la de aquellos que tienen que construirla a través de los años de manera académica.

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