CAMINA COMO GANSO, GRAZNA COMO GANSO…

Sexenio histórico nos ha tocado vivir, donde lo menos importante es la política, los acuerdos, el debate y las ideas. La reconstrucción de un país a partir de una premisa mercadotécnica que nos vendía una “Cuarta Transformación” de la envergadura que giró al país como lo fue la Independencia, las Leyes de Reforma, LA Revolución de 1910, nos está quedando a deber.

La crisis sanitaria del Covid-19 en nuestro país y la falta de un manejo integral en un México donde los saberes se doblegan ante los creeres, ponen en jaque nuevamente al Presidente López Obrador y lo obligan a revertir sus dichos de campaña. Ante la baja de ingresos fiscales y petroleros, la 4T recientemente recibió un crédito del Banco Mundial por mil millones de dólares, sin embargo, resultó posteriormente que han sido cinco créditos por 2 mil 130 millones de dólares los contratados. Esta cifra es apenas inferior a la deuda contraída por México durante todo el sexenio pasado.

¿Cómo nos va a afectar esta mega deuda? De acuerdo con un estudio del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), si se considera la caída de los ingresos presupuestarios y el efecto de la depreciación del peso, así como un mayor costo en las transacciones de la deuda, dicho saldo pasaría de 44.9% del Producto Interno Bruto (PIB) a 51.6%, es decir, se elevaría en 6.7 puntos porcentuales en un año.
Para dimensionar lo anterior, del 2000 al 2006, la deuda se redujo 1.15 puntos porcentuales del PIB; mientras que del 2007 al 2012, se elevó 8.43 puntos y entre el 2013 y el 2019, la deuda subió 4.74 puntos porcentuales.

A pesar de ello el presidente insiste en que no es deuda, que es un mero trámite de rutina (¿?) Y señaló “Seguimos sosteniendo que no aumentará la deuda en términos reales, no se incrementó el año pasado y este año queremos que no crezca con relación al PIB, por eso estamos tomando algunas medidas, sobre todo de austeridad, estamos también eficientando la administración”.

Eficiencia que lleva sacrificadas 10 subsecretarías, la liquidación de fideicomisos, cortar el 75 % de sus gastos de operación a la Comisión de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en aras de mantener sus mega proyectos, Dos Bocas, Santa Lucía, el Tren Maya y los subsidios, becas y apoyos a sectores vulnerables, que repito, solo generaran daños económicos mayores a la ya maltrecha economía mexicana. Solo es cuestión de tiempo.

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