A UN BUEN FUTURO

Celebro la iniciativa para incrementar las pensiones en el país, así como pretender pasar de mil 250 a 750 semanas obligatorias cotizadas para que más mexicanos puedan contar con una pensión digna para la vejez, lo que tuvo que haber sucedido hace décadas, hoy por fin, se cristaliza.

Sin entrar en un análisis profundo, porque no la he revisado, este es un gran paso en favor de la población mexicana que aún no cuente con un plan de ahorro para el retiro, según datos arrojados por la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF)2015, apenas 4 de cada 10 mexicanos tiene un esquema que le permita obtener una pensión al concluir su vida laboral.

Ante la cada vez mayor expectativa de vida, la cual en nuestro país es en promedio es de 74 años, para poder hacer frente al retiro laboral se requieren de un ahorro de al menos el 25 por ciento del ingreso mensual, esto es si un trabajador percibe un salario de 10 mil pesos, tendría que ahorrar en su Afore 2,500 para lograr una pensión de 7 mil pesos. Hoy con el esquema de ahorro prevaleciente, se lograría apenas una pensión de 2,600 pesos, lo que esta reforma propone es que la aportación patronal se incremente de 5.15% a 13.87%. En ese escenario, el trabajador promedio podría aumentarla en un 40%

Los mexicanos carecemos del buen hábito del ahorro, así lo demuestran los datos arrojados por la Enif, ya que el 66 por ciento no lo tienen y del restante 34 solo el 7 por ciento lo hace pensando en su vejez, lo que debe ser preocupante, según el Inegi el grupo de 15 a 64 años constituye 65% de los 120 millones de habitantes en el país.

La vejez en México es un problema de muchas aristas que conlleva a implementar políticas públicas en materia de salud, recreación, nutrición, pero, sobre todo, dotarlos de un ingreso que les permita mantener integralmente su calidad de vida.

El cada día más creciente número de jóvenes cuya incorporación tardía al mercado laboral, el trabajo informal, el outsourcing y el freelance, les complica llegar a las mil 250 semanas de cotización para el retiro, por lo que esta iniciativa, de ser aprobada, beneficiará no solo a ellos, también a las arcas públicas al no tener que desembolsar recursos en pensiones, pero lo más importante, evitará un alto número de ancianos sin sustento ni pensión, trabajando como cerillo de tiendas de conveniencia como única fuente de ingreso para sobrevivir.

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