A DOS AÑOS… ¿CÓMO VAMOS?

A DOS AÑOS… ¿CÓMO VAMOS?

A dos años de la victoria contundente en urnas, vale la pena hacer un corte de caja

Su discurso de gane dejó claro que no habría un golpe de timón a la nave, que la gran reforma iba a la reorientación del gasto público para cerrar la brecha de la desigualdad, sin embargo, hay grandes pendientes que hoy, en plena pandemia, no se les ve avance: Seguridad, Combate a la corrupción e impunidad, educación, salud y economía.

México ha pasado por cinco décadas con niveles de corrupción e impunidad impresionantes, la descomposición del sistema político ha traído menos eficiencia en la prestación de los servicios que debe brindar el estado para cumplimentar lo que le mandata la Constitución y más políticos ricos, recursos desviados a paraísos fiscales o a la compra de propiedades en México y el extranjero que son una ofensa más grande que el hecho de que no haya castigo ni recuperación de los recursos en detrimento de las clases más necesitadas.

Aunado a ello, el Poder Judicial no muestra avance para coadyuvar al combate a la impunidad. Veamos y esperemos que el caso Odebrecht y la extradición de Emilio Lozoya no sea una cortina de humo.

Inseguridad. A partir del 1 de diciembre de 2019 los muertos son de AMLO. Los dos últimos sexenios fueron de pesadilla para los mexicanos al experimentar aumento exponencial en los índices de todo tipo de delitos. La sangre no ha dejado de correr en una sociedad que cada día se vuelve más violenta. El combate inteligente a la delincuencia y la pacificación de un país, donde el crimen organizado controla municipios y regiones no es una tarea sencilla y menos cuando se carece de recursos, estrategia y perfiles para hacerle frente. La Guardia Nacional no ha dado los resultados que se esperaban ante un incremento exponencial en homicidios, feminicidio y avance del narco.

Educación. Lograr lo que mandata el artículo 3 de la Carta Magna de cobertura universal hasta bachillerato y que ofreció en su discurso en el Zócalo. No basta echar abajo la reforma peñista, la actual propuesta de AMLO no avanza en la mejora del docente desde los planes de estudio de las normales, cargas administrativas congruentes y programas de actualización acordes a la realidad y la inclusión de estrategias para mejorar en matemáticas, idiomas, valores y lectura.

En salud, la pandemia ha exhibido la fragilidad de un sistema que el Insabi no es capaz de mejorar y reorientar a una política de primer nivel y los daños que esta ocasionando en la economía serán otro reto titánico ante la debilitada situación mundial.

Desde su perspectiva, amigo lector ¿Cómo siente la “Cuarta transformación”? ¿Está cumpliendo sus expectativas?

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