Enrique Alfaro Ramírez, gobernador de Jalisco, presentó el diagnóstico y plan de trabajo del Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco (IPEJAL), en el cual se ratificó que existe un déficit actuarial de 260 mil millones de pesos de este organismo, lo que representa que en menos de una década, para 2027, los recursos serán insuficientes para cubrir las obligaciones de los trabajadores, es decir, podría desaparecer el Instituto si no se llevan a cabo las acciones que plantea este órgano local.

El mandatario indicó que el nuevo diagnostico hoy no solamente se comprueba, lo que había denunciado desde 2016, sino que los números son mucho mayores, esto atribuido a la corrupción, malas inversiones, ineficiencia e inoperancia en el IPEJAL, además de destacar que al instituto se le deben aportaciones, existen manejos inadecuados en los créditos, entre otros.

En el desglose del diagnóstico Iván Argüelles, titular del IPEJAL y Juan Partida, secretario de Hacienda Pública y quien quedará al frente del Consejo de Administración, indicaron que como parte de este desbalance también está el incremento en pensionados y el número a la baja de afiliados, así como el caso de las 68 pensiones VIP que reciben en promedio 150 mil pesos al mes.

El aumento en costos y usuarios del servicio médico, el cálculo incorrecto de la rentabilidad de la cartera financiera (reportaban el 6.9% y era del 1.41%).

Al respecto, se informó del cálculo doloso de la rentabilidad de la cartera financiera: “Aquí lo que estamos hablando es de información falseada en pensiones, pensiones les mentía a los trabajadores; en el 2015 dijeron que tenían tasas de rendimiento del 6.79, cuando podemos demostrar a partir de este estudio actuarial que la tasa era del 1.41, ahí es donde está el desfalco también”, mencionó Enrique Alfaro.

Mentian en la rentabilidad

Las instalaciones del instituto las dejaron en el abandono, 6 de los 11 centros de servicio del Instituto operen en números rojos.           

En EGRESOS los principales son el pago de nómina de pensiones, gastos médicos y las pérdidas operativas en los centros de servicios. En cuanto a la última variable es la RESERVA TÉCNICA con la rentabilidad de la cartera financiera y la rentabilidad de la cartera inmobiliaria.

Esta es la situación del IPEJAL, que a lo largo de los años ha sufrido de malos manejos a manos de quienes lo han dirigido.