La aparición de Olmo Cuarón en la entrega de los Oscar generó burlas debido a un par de fotos que se subieron a la red, los memes no se hicieron esperar y el adolescente destacó a nivel internacional.

Al saberse que Olmo es autista algunos se disculparon, otros se interesaron en el tema y algunos más, siguieron burlándose.

Lo cierto es que pocos recordaban qué, en 2008, Alfonso Cuarón explicó por qué se retiró de los escenarios durante un tiempo para dedicarse a su hijo Olmo; el autismo del pequeño requería pasara mayor tiempo con él.

Foto Olmo Cuarón

El resultado de ese tiempo ha dado buenos frutos en el desarrollo artístico del adolescente Olmo, su sensibilidad para producir videos y fotografías es muy interesante, las capturas logradas en sus diferentes estados de animo son divertidas, extrovertidas, ingeniosas y en algunos casos muy apacibles. Olmo se arriesga al momento de realizar sus fotografías y eso se agradece.

Lo mejor que podemos hacer ante el autismo como sociedad, es entender de qué se trata y cómo actúan las personas que son autistas.

Foto Olmo Cuarón

Por eso, te compartimos aquí este resumen de la presentación que Jim Sinclair dio en la Conferencia Internacional de Autismo (Toronto, 1993), y está dirigido principalmente a los padres:

“El Autismo no es algo que una persona padece, no es una “caja” dentro de la cual la persona se encuentra atrapada. No es que haya un niño normal escondido detrás del autismo. El Autismo es una forma de ser. Es una forma de sentir, de vivir cada experiencia, cada sensación, percepción, pensamiento, emoción, y encuentro, cada aspecto de nuestra existencia. No se puede separar al autismo de la persona, y, aun así, si esto fuera posible, la persona que resultase de la separación sería totalmente distinta a la del comienzo. Comprender esto es fundamental, así que tómese un segundo para pensarlo: El Autismo es una forma de ser y no se puede separar al autismo de la persona.

Entonces, cuando un padre dice:

“Ojalá mi hijo no tuviera autismo”.

Lo que en realidad está diciendo es:

“Ojalá mi hijo no existiera, y ojalá tuviera otro hijo, diferente.”

Lea esto de nuevo.

Esto es lo que nosotros sentimos cuando sufren por nuestra existencia. Esto es lo que sentimos cuando rezan para que se encuentre una cura. Esto es lo que entendemos cuando nos manifiestan sus más profundos deseos y sus sueños de que un día dejemos de ser así, y le dejemos nuestro lugar a un extraño que ustedes sientan que pueden amar”.